Desde los siete años la viola da gamba le susurró historias de otros tiempos; hoy, a través de ella, Miguel transforma esas voces en experiencias vivas.
«Es mucho más que una promesa. Es una feliz realidad que nos permite conocer a una estrella emergente del instrumento…» (Scherzo) y «estamos sin duda ante un talento a seguir» (Codalario) subrayan su proyección internacional.
Formado en España y en el extranjero, Miguel ha recogido premios nacionales e internacionales, y ha llevado su propuesta escénica a Europa, Asia y América.
Es profesor en el Conservatorio de Música de Murcia y director de los proyectos de Patrimonio Sonoro.